Vuelve a comenzar

Posted by on Nov 16, 2015 in LifeHack

Forget

Posted by on Dec 8, 2011 in Fotografía, LifeHack

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I believe there is always a big reason behind any trip. Despite that it might be for vacation, a day off, a weekend, or even a business trip, there is always another hidden and more powerful reason -prepared perhaps by the universe, our own energy, or God- for doing the traveling. 

Sometimes you might notice it, sometimes you might not,  but the reason is there, intact, and there is nothing you can do against this kind of conspiracy from life.

I believe that traveling is a moment for you to clean things inside, to change, to see life from another perspective, to re-think, to let you feel again, more deeply, more intense. 

It might be also a chance for you to move on, to get away from suffering, to start healing, to smile, to see the sun and the brightness and magnificence of your life through the window, or even better, through your own eyes, again.

Sometimes it is difficult to realize this reason, as daily life somehow, sometimes, maintains our minds away, worrying us about what is urgent and making us postpone what is really important.

That is why I always try to have a break, to relax and think about myself, and my own life.  I try to recap, to make a summary of what I have lived between this trip and the previous one.  Somehow it feels like evolution.

Today, suddenly, without too much effort, and exactly just a few moments before taking this plane to get back home, the real travel begins, and lets me realize the true reason behind.

Eat | Learn | Move

Posted by on Aug 12, 2011 in LifeHack

Eat

 

Learn

 

Move

 

From Rick Mereki on Vimeo.

Aprender a Caminar

Posted by on Oct 25, 2010 in LifeHack | No Comments

Se soltó de mi mano para dar un paso por ella misma, después de pensarlo mucho, llena de emoción y de ganas de correr, comenzó a mover su piecito lentamente, luego el otro. Al lograr dar un paso y verla moverse con tanta emoción, llena de alegría, compartí su logro con una sonrisa. Su vida había cambiado y la mía también.

Hay pasos que definen una vida.

Qué cierto es aquello de que los grandes cambios empiezan en las pequeñas cosas.  A veces, para cambiar tu vida solo hay que decidirse a comenzar a dar pequeños pasos hacia ese objetivo para que poco a poco nos vayamos acercando.

A veces los sueños nos parecen tan lejanos, tan distantes, que nos hacen confundirles con utopías, y de pronto quizá por eso estas dos palabras se nos vuelven sinónimos cuando la diferencia entre ellas radica precisamente en que los primeros son perfectamente alcanzables.

Los seres humanos en ocasiones queremos alcanzar el horizonte sin dar un paso, queremos alcanzar las estrellas sin movernos del suelo, queremos llegar muy lejos sin el menor esfuerzo.  Quizá si fuéramos un poco más receptivos con los ejemplos de la vida podríamos entenderlo mejor y darnos cuenta de que los sueños están ahí para ser alcanzados y que para alcanzarlos hace falta caminar.

Si quieres ser pintor quizá debes aprender a dar pequeños trazos para luego crear obras maestras; si quieres ser músico deberás comenzar con pequeños acordes para poder tocar una sinfonía; si quieres ser escritor, deberás primero comenzar a escribir fragmentos, cuentos cortos, para después escribir tu obra maestra; si quieres ser astronauta primero deberás aprender a despegarte del suelo y volar, antes de llegar a la luna….

Y de igual manera, como pude ser testigo, si quieres aprender a caminar, primero deberás levantarte y llenarte de valor, de seguridad y de alegría, para animarte a dar el paso más importante, el primer paso.


Siga

Posted by on Sep 30, 2010 in LifeHack, Lounge | No Comments

Hay momentos en que la vida te lanza avisos, te pone señales, te grita mensajes y te ofrece conclusiones.

Foto por Magic Madzik

La vida es a veces como ir en coche y atravesar una ciudad llena de otros coches que al igual que tu cumplen una ruta para llegar a su destino. A lo largo de la ruta hay señalamientos, luces, desviaciones, baches, topes y vados. Hay tramos con mucho tránsito, y hay otros despejados.

Si nos toca de subida nuestro coche quizá irá más lento, pero hay que saberlo manejar para poder meter segunda o tercera desde antes y poder subir a velocidad constante y llegar a la cima sin problemas. En el camino veremos cómo hay quienes quisieron subir a toda velocidad y terminan a la mitad porque se les acabó el impulso; o aquellos que por desconfianza pretenden subir en primera y lo logren, pero quizá sea ya demasiado tarde para cuando lleguen a la cima. Continue reading “Siga” »

Ventana 39

Posted by on Sep 20, 2010 in LifeHack, Lounge | No Comments

Subí muy temprano al tren para un viaje de tres horas que prometía grandes paisajes y excelentes panorámicas.  Sin prisa busqué mi asiento, y me alegré al saber que me había tocado ventana pues así podría contemplar el paisaje durante todo el camino.  La pasajera junto a mi se levantó de prisa para dejarme sentar, le agradecí y poco después prosiguió con su sueño.

De primera instancia no presté mucha atención pero cuando el tren comenzó a moverse la miré de nuevo, y le descubrí con los ojos cerrados tras las gafas obscuras, y las palmas extendidas recibiendo el calor del sol que le llegaba directamente a las manos.

Con la mente en otro lado me dediqué a mirar por la ventana las cabañas, las montañas, los ríos, tratando de imaginar lo que sería vivir ahí.

Poco después abrió los ojos y comenzamos a hablar, primero de trivialidades como el sol, el clima, la comida; pero como era de esperarse, al poco tiempo todos esos temas se nos fueron acabando y fue entonces que abordamos otros más profundos que surgieron naturalmente.

Mientras más hablábamos más nos sorprendíamos al darnos cuenta de la gran cantidad de coincidencias, no solo en la manera de pensar, sino en la manera de sentir y en la manera de vivir.

Al pasar de las estaciones -y del tiempo- poco a poco fuimos compartiendo nuestras experiencias, planes, sueños, y también nuestros miedos; y nos dimos cuenta de que en realidad no estábamos tan solos como pensábamos.

Hablamos de la energía, de la alegría, de la libertad, de las decisiones, de la familia, de los padres, de los hijos, del trabajo, del amor y del destino.

Y creo que fue por azares de este último que la vida nos puso ahí, en la ventana 39 y el pasillo 40, para que durante ese corto tiempo nos olvidáramos del solitario mundo en que vivimos y descubriéramos que no muy lejos, en el asiento de al lado, hay otro mundo similar y a la vez complementario.

El del tren fue un viaje mágico, y aunque casi no miré por la ventana, no por eso dejé de disfrutar de increíbles panorámicas, de grandes historias, exquisitos aromas, muchísimos colores y sobre todo, del hermoso paisaje que durante todo el camino, mi compañera me regaló con su sonrisa.

Wait for Me – De caerse para levantarse

Posted by on Aug 8, 2010 in Libros, LifeHack, Lounge, video | No Comments

En la semana me topé con este video de la canción “Wait for Me” de Moby, y me pareció muy interesante pues a través de las gráficas de un videojuego se cuenta una historia triste, muy acorde a la canción.

El video me hizo recordar el comienzo de otra historia mucho más dramática, que es la que narra Haruki Murakami en su libro “The Wind-up Bird Chronicle“, libro por el cual ganó el premio Yomiuri Literary Award, pero que es de los más depresivos que he leído.  En el libro se narra la historia de Toru Okada, un desempleado para quien,  al desaparecer su gato, comienza una serie de eventos que hacen que su vida sea cada vez  más difícil.

Alguna vez leí que Murakami tiene gran fascinación por los gatos y los pozos, por lo que en la mayoría de sus obras los podremos encontrar; y en este caso no es la excepción pues gran parte del libro narra cómo Toru decide pasar su vida dentro de un pozo obscuro donde comienza una serie de acontecimientos que no es necesario narrar, pero que sí me hacen pensar en cómo, en definitiva, cuando nos sentimos abrumados, cansados del estilo de vida que llevamos o simplemente derrotados, nosotros mismos también nos metemos a un pozo del cual tardamos mucho en salir.

Creo que de eso se tratan los momentos difíciles en la vida.

Real del Monte

Los seres humanos tendemos a caernos en -o aventarnos a-  nuestro propio pozo, y lamentarnos en primer instancia por las heridas sufridas durante la caída, luego por la desgracia de haber caído, más tarde por el frío, o por la soledad que sentimos al estar dentro y la desesperación de no saber cómo salir.  Después viene la calma y el sol de nueva cuenta nos vuelve a mostrar el camino de regreso.

Hay que pisar el fondo para poder levantarse, dicen.

P.D. El video de Moby no es el oficial, es uno de los finalistas del concurso, acá el ganador.

Validation

Posted by on Jul 30, 2010 in LifeHack, video | One Comment

Bueno este corto es genial, y hablando de las pequeñas cosas, este video muestra cómo una simple acción puede cambiar la vida de muchas personas.  Si no lo has visto debes verlo, si ya lo viste, debes verlo otra vez.

“Validation” is a fable about the magic of free parking. Starring TJ Thyne & Vicki Davis. Writer/Director/Composer – Kurt Kuenne. Winner – Best Narrative Short, Cleveland Int’l Film Festival, Winner – Jury Award, Gen Art Chicago Film Festival, Winner – Audience Award, Hawaii Int’l Film Festival, Winner – Best Short Comedy, Breckenridge Festival of Film, Winner – Crystal Heart Award, Best Short Film & Audience Award, Heartland Film Festival, Winner – Christopher & Dana Reeve Audience Award, Williamstown Film Festival, Winner – Best Comedy, Dam Short Film Festival, Winner – Best Short Film, Sedona Int’l Film Festival.

El cambio está en las pequeñas cosas

Posted by on Jul 29, 2010 in LifeHack | 2 Comments

Si de pronto te encuentras inmerso en una situación de hartazgo en la que ya no le ves sentido a tu rutina, detente. Piensa por un momento qué es lo que te hace feliz, y hazlo.

Hay ocasiones en las que de pronto pareciera que lo que hacemos no tiene mayor significado y nos sentimos atrapados en la rutina de todos los días: levantarse, ir al trabajo, regresar a casa. Levantarse, ir al trabajo, regresar a casa…  y así durante toda la semana, o por lo menos durante los días hábiles, ya que sábado y domingo quizá los ocupemos para hacer otras cosas de interés que pudiéramos estar esperando desde el fin de semana anterior.

Lo malo de los fines de semana es que duran muy poco… en verdad deberían durar por lo menos tres días, pero no, apenas te estás acostumbrando al “esto sí es vida” cuando te das cuenta de que ya es domingo y tienes que ir a trabajar al día siguiente, y te da  ¡La depresión del domingo!

Hay incluso varios estudios  acerca de la mentada  Depresión del Domingo, la cual hace que en lugar de disfrutar esos momentos de relajación y de paz, nos angustiemos al pensar qué es lo que tenemos que hacer mañana, y qué asunto dejaste pendiente, o incluso llegas a fastidiarte porque le vas a tener que volver a ver la cara a tu jefe, y así.

Entonces vamos cayendo de pronto en una dinámica en la que odiamos los días entre semana y anhelamos los fines, puesto que son los únicos días en que “somos libres”.

Erich Fromm, en su libro “El Miedo a la Libertad”, habla de cómo el hombre moderno tiene miedo a sentirse libre pues le sobreviene un sentimiento de soledad que necesita erradicar a toda costa, y analiza cómo es que el hombre puede superar ese sentimiento y convertirse en un ser verdaderamente libre.  Todo tiene que ver con “conocerse a sí mismo” y procurar y disfrutar de nuestra “espontaneidad”.

“Una de las premisas de esta espontaneidad reside en la aceptación de la personalidad total y en la eliminación de la distancia entre naturaleza y razón; porque la actividad espontánea tan sólo es posible si el hombre no reprime partes esenciales de su yo…”

Pienso que esto último de reprimir partes esenciales de nuestro yo es precisamente lo que hacemos entre semana.

Debido a que nos vemos sumergidos en un mundo laboral, vamos perdiendo esa espontaneidad que nos hace sentirnos libres y asumimos un rol de “empleado”, que viene en conjunto con ciertas reglas, protocolos y comportamientos esperados que van moldeando nuestra manera de actuar.

Seguramente recordarás a alguna persona que dice “es que en el trabajo tengo que ser así”…  o simplemente te has descubierto siendo “de otra forma” cuando estás en la oficina.

Al final del día esto va causando que mermes tu libertad y que adoptes una rutina que a la larga te hará pensar que salir a tomar unos tragos en lunes “está mal”…  o ir al cine en la hora de la comida (para los que tienen dos horas) “no está bien visto”…  y tomando decisiones basados en argumentos como éstos vas sacrificando tu espontaneidad en pos de la aceptación de tu persona en un mundo imaginario.

El cambio está en las pequeñas cosas. Si de pronto te encuentras inmerso en una situación de hartazgo en la que ya no le ves sentido a tu rutina, detente. Piensa por un momento qué es lo que te hace feliz, y hazlo.

Confucio decía que eligieras un trabajo que amaras y entonces ya no tendrías que trabajar el resto de tu vida.  En este mundo moderno a veces esto no es posible, pero lo que sí se puede hacer es tratar de recordar que somos libres siempre, y que podemos debemos procurar nuestra propia felicidad todo el tiempo.

Así que si te nace salir un lunes a tomar algo, si quieres ir al cine a la hora de la comida, si quieres ir a comer solo,  a leer un libro, si quieres dar una vuelta por un parque, si quieres sentarte en una banca a meditar o a escribir un poema, no te esperes hasta el fin de semana, hazlo hoy.

Date el tiempo, empieza a cambiar esas pequeñas cosas, dale prioridad a esas pequeñas acciones que te hacen feliz y verás cómo poco a poco tu vida va cambiando para bien.

Así que decidí actualizar mi Blog

Posted by on Jul 19, 2010 in LifeHack | 4 Comments

Things do not change, we change *

Hace ya más de 5 años que escribo aquí, todo comenzó con una página que pretendía ser el repositorio de ideas que emergían de mi cabeza.  Al poco tiempo le agregué mi currículum, luego se lo quité; luego le puse algunos escritos que todavía tengo por ahí, y luego lo transformé nuevamente para hablar de un solo tema.

Luego lo abandoné.

Lo retomé después de meses pensando en publicar contenido más frecuentemente pero al poco tiempo me di cuenta de que esto no estaba funcionando.

Lo volví a dejar.

Hace tiempo lo retomé pero decidí que ya no significaba lo mismo.  Había dejado de reflejar lo que soy, lo que pienso, para convertirse en un espacio que habría que llenar con algo de vez en cuando.

Las cosas no cambian, cambiamos nosotros.

Me encuentro ahora en una etapa de cambios radicales en mi manera de pensar y ver la vida, ahora veo las cosas de diferente forma y me interesan además otros temas que antes no habría tomado en cuenta.

Así que fiel a mi necesidad de expresar lo que pienso, y lo que siento, es que decidí que esto no podía seguir así.

Así que decidí actualizar mi blog.